jueves, 7 de febrero de 2013

Novela♥; Jamás hay que rendirse. Jamás.

                                                  Jamás hay que rendirse. Jamás. 



Todo empezó una mañana. Paula, iba a pasear a su perro: Era marrón, de cabello rizado, un poco gordo, orejas grandes que casi tocaban el suelo, una cola preciosa. Su precioso pelo brillando.
Paula, era más bien, rubia con ojos verdes, con brackets transparentes, pero eso no evitaría su risa. Un pelo liso, que llegaba por la cintura, con unas mechas morenas, pero no muy morenas. Su pelo brillaba, porque recién venía de ducharse. El perro con su cadena roja y con una elegante camisa canina, también roja. Paula iba, con un polo rosa y violeta, unos vaqueros rotos y unas botas grises, ella le gustaba pasar el rato haciendo trajes o ropa conjuntada en su tiempo libre que tenía después de los estudios.
Ella jamás era una chica de cincos ni de dieces. Más bien de insuficientes, pero ella daba todo por aprobar. No le gustaba leer, un libro la enamoró. Nació el 1 de diciembre de 1999. Así que tiene 13 años actualmente. El año que nació sus padres, querían divorciarse. Pero hasta los 5 años, no lo hicieron por lo que aun les unía, ella. Su mente cada día recuerda ese día. Su padre, saliendo de la casa, con el coche y ella corrió detrás de él. 
Actualmente, ella solo tiene problemas, desde que es pequeña, sus padres la tratan mal, aun que estén divorciados, se tratan como amigos, como si en el pasado no fueron nada. Un "amigo" más.
En su instituto, tiene problemas con los profesores, por estrés. Pero jamás olvida la sonrisa. Y claro, por más mal que esté, tiene amigos. Como todos, ¿no?. Pues ella, tuvo problemas una mañana, lluviosa, no muy buen tiempo. Hacía mucho viento y se escuchaba el silbido de el viento entre las ventanas. Se hizo la enferma, como todos los niños y niñas, para no ir al instituto. Se entera de que tiene problemas económicos  en el cual pues ella claro, intenta ayudar en lo que puede. Su madre, esa misma mañana llora por el motivo económico. Paula, va a hablar con la madre y le pregunta:
-¿Mamá que te pasa? -digo intrigada.
-Nada, cariño, lo de siempre, tenemos poco dinero y no me llega para pagar el piso. -digo con las lagrimas que le saltaban.
Paula, con el pecho en llanto saliendo de el cuarto. Da vueltas al tema, para saber que hacer.. Pero al mismo tiempo se decía. <Se lo merece por el daño que me ha echo, pero también esto me  involucra a mi.>.
En tiempos pasados la madre, pues claro la pegaba como a todas las pequeñas, pero de la madre paso a pegarla la hermana y de la hermana al hermano. Actualmente el que le pega es el hermano. Estaba hasta el mismísimo moño, se dijo. Entonces, le cuenta a su amigo lo que le pasa.. Él le cuenta, que pasa por lo mismo, entonces ella sorprendida, pues eso les ayudó a ser muy buenos amigos, al entenderse.
Esa misma mañana, Paula, cogió su móvil y estaba su novio conectado en la red social llamada, ´Tuenti´, lo que se lleva de moda. Paula, le habla y le habla y el pasaba de ella. Y lo que menos necesitaba ese día era un: Paso de ti. De su propio novio. Del que estaba locamente enamorada. 
Igual, se lo contó a su amigo, el le cuenta que se vayan a ver un día que es el cumpleaños de una amiga suya y no quiere ir solo, porque no conoce mucha gente, así que le dice que si va, ella aceptó.
Su amigo, se llamaba Israel, de pelo negro alto y delgado, fuerte y con ojos color miel, que siempre brillaban. El día del cumpleaños, se vieron y tal. Israel iba, con unos pantalones de deporte un poco anchos, unas zapatillas de deporte y una sudadera. Paula, con un vestido de manga larga, una chaqueta y manoletinas. 
Estuvieron horas y horas en el cumpleaños. Tocaba la hora de irse, así que se despidieron. Y al llegar Paula, se encuentra a la policía en su casa. Que les explican que su madre a desaparecido y que a habido un problema, y suponen que en su cuidad no estaba. ¡Por cierto! No dije cual era su ciudad. Era un sitio precioso, con costa y montaña, una pequeña ciudad de Málaga.
Así que la policía le dicen que no la encuentran en la ciudad, que suponen que ha salido de Málaga. Han avisado a mucha gente. Paula, no derramo ni una sola lagrima, porque pensaba que era un truco de su madre. <Sé cree que soy tonta.> Se dijo. 
                             Más en e siguiente capítulo.

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